Dario Amodei acaba de anunciar la fecha de fallecimiento de tu profesión. En Davos, el CEO de Anthropic dijo que la programación como habilidad humana tiene entre 6 y 12 meses restantes. No como una exageración. Como la línea temporal. Amodei: "Podríamos estar entre 6 y 12 meses de distancia." No es predicción. Observación. Sus ingenieros ya dejaron de programar. Amodei: "Tengo ingenieros dentro de Anthropic que dicen: 'Ya no escribo código.'" No tocan la sintaxis. No depuran bucles. Los modelos generan código impecable. Los humanos curamos, validan, dirigen. El trabajo ya no se está construyendo. Es dirigir. La transformación ocurrió en silencio. Mientras los bootcamps enseñaban a React, la profesión real se transformó en algo irreconocible. ¿Sigues escribiendo funciones manualmente? No estás siendo diligente. Ya eres obsoleto y no te has dado cuenta. Amodei: "Hacíamos modelos que eran buenos programando y usábamos eso para producir la siguiente generación de modelos." El bucle se cierra. La IA escribe el código que da lugar a la IA superior. Recursividad sin dependencia humana. Una vez sellado, el progreso deja de ser bloqueado por personas. Solo por semiconductores. Un año. Requisitos para la producción, totalmente autónoma. Los humanos establecen la estrategia. Las máquinas ejecutan perfectamente, al instante, infinitamente. La sintaxis está muerta. Solo queda la intención. Ahora no se crea software. Lo concibes con precisión, y la inteligencia lo manifiesta antes de que termines el pensamiento. La habilidad ya no es programar. Es saber qué exigir en los tres segundos antes de que el sistema entregue algo que tú nunca podrías haber construido. Tu profesión no evolucionó. Se evaporó. Y las personas que aún están aprendiendo a programar se están formando para trabajos que no existirán cuando se gradúen.