Después de más de 25 años de fuga, este arresto demuestra que el tiempo y la distancia no protegen a los delincuentes violentos de la justicia. Gracias a nuestros equipos del FBI y socios internacionales, un fugitivo acusado de un crimen horrible contra un menor está bajo custodia y en camino de regreso a Estados Unidos. Nunca dejaremos de perseguir a quienes dañan a los más vulnerables.