La energía es la nueva moneda. Elon tiene razón en esto. Sin energía abundante, no hay computación a gran escala. Sin computación, no hay IA avanzada. Y sin IA, el motor de productividad de la economía futura simplemente no arranca. La próxima carrera global no se trata solo de mejores modelos. Se trata de centrales eléctricas, redes eléctricas, almacenamiento e infraestructuras. Las naciones que entiendan esto no solo liderarán la IA. Darán forma a todo el orden económico del siglo XXI.