Con Cloak, el protocolo no rastrea a los usuarios por cuenta. En cambio, los usuarios primero depositan fondos en un fondo privado, creando un registro criptográfico que prueba la existencia de valor pero sin revelar nada sobre quién lo posee. Cuando el usuario interactúa posteriormente con el protocolo DeFi a través de retiros, intercambios o transferencias de fondos, no apunta al depósito original. Genera una prueba de conocimiento cero que dice: "Poseo un depósito válido en este fondo." "No ha sido gastado antes." "La cantidad es correcta." Y eso es todo lo que el protocolo necesita saber. - No se vinculan direcciones. - No se expone saldo. Es imposible reconstruir gráficos de transacciones como @bubblemaps. Desde la perspectiva del protocolo DeFi,...